Protestantes, Católicos y la próxima boda

—EL TERCER PÉTALO—
Este es el tercer “pétalo” de una flor de palabras proféticas que el Padre Kyle Dave y yo recibimos en el Otoño de 2005. Continuamos comprobando y discerniendo estas cosas mientras que las compartimos con vosotros para vuestro propio discernimiento.
El Padre Kyle Dave es un africa-americano del sur de Estados Unidos. Yo soy un canadiense de piel blanca del norte de Canada. Al menos eso es lo que parece en la superficie. El Padre es realmente por orígenes francés, africano e indio occidental; yo soy según mis raices ucraniano, británico, polaco e irlandes. Tenemos un entorno cultural totalmente diferente y sin embargo mientras rezabamos juntos en las pocas semanas que estuvimos juntos hubo una increíble unidad de corazón, mente y almas.Cuando hablamos de la unidad entre los cristianos esto es lo que queremos decir. Una unión supernatural, una en que los cristianos inmediatamente se reconocen. Ya sea en Toronto, Viena o Houston. He probado esta unidad como enraizada en el amor en Cristo. Y tiene sentido. Si somos su Cuerpo, la mano reconocerá al pie.¿Cómo se conseguirá la unidad de los cristianos? Quizás lo que tanto el Padre Kyle como yo experimentamos en nuestras almas es una prueba de ello. De alguna forma habrá una “iluminación” en la cual los creyentes como los no creyentes experimentarán la realidad de Jesús, vivo. Será una infusión de amor, misericordia y conocimiento de una “última oportunidad” para este mundo. Esto no es nada nuevo; muchos santos predijeron tal evento así como María en supuestas apariciones alrededor del mundo. Quizás lo que es nuevo es que muchos cristianos creen que esto es inminente.De alguna manera, la Eucaristía (El Sagrado Corazón de Jesús) se convertirá en el centro de todo ello. La Eucaristía después de todo es el centro de la unidad. Es el cuerpo de Cristo como la escritura dice “ Este es mi cuerpo…esta es mi sangre” Y somos Su cuerpo.Esto puede que haga que algunos lectores protestantes se echen hacia atrás, ya que la mayoría de ellos no cree en la la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía- o como Jesús lo dijo “mi carne es verdadero alimento y mi sangre verdadera bebida” (Juan 6:55)
Pero ví dentro de mi mente el día que viene en que los Pentecostales y Evangelistas empujaran a los Católicos a un lado para sentarse delante en la Iglesia en la Eucaristía de Cristo. Y bailarán ,bailarán alrededor del altar de la misma manera que David bailó alrededor del Arca… mientras los impactados católicos les mirarán maravillados. (La imagen que ví en la Eucaristía fue la del Caliz- lo que contiene a la sagrada Ostia durante la Adoración- y los cristianos adorando con una gran alegría y conocimiento de Cristo entre nosotros ( Mateo 28:20).
Antes de que caigamos en el pecado del triunfalismo, debemos reconocer que nuestros hermanos Protestantes también traerán sus propios regalos a la Iglesia. Ya hemos visto lo profético de esto recientemente con las grandes conversiones de teólogos protestantes(Scott Hahn, Steve Wood, Jeff Cavins y otros que vienen a mi mente) los cuales trajeron y continúan trayendo a la fe católica no sólo a miles de convertidos sino nuevas miras, energías renovadas y una pasión contagiante.
Pero habrá más regalos. Si la Iglesia Católica es espiritualmente rica en Tradición, los protestantes son ricos en el espítitu evangelizador . Dios virtió su Espíritu en la Iglesia Católica en los 60 en lo que se conoció como la “Renovación Carismática”. Pero en vez de obedecer al Papa y estos principios del Vaticano II los cuales reconocían a este “nuevo pentecostés” como necesario para “fortalecer el cuerpo” y “pertenecer a toda la iglesia”, muchos clérigos literalmente encerraron este movimiento del Espítu en el sótano donde como cualquier vino que necesita sol, el aire abierto y la necesidad de producir fruto finalmente murió.
Hubo una procesión funeraria incluso desde el principio, miles de católicos dejaron los bancos de sus parroquias por la vitalidad y la excitación de sus vecinos evangélicos donde encontraron una nueva relación con Cristo que compartieron. Y con este éxodo tambíen ser marcharon los carismas que Cristo dio a su esposa en la fe católica… así décadas después los católicos seguían cantando las mismas viejas canciones que cuando el Espíritu vino por primera vez mientras que los evangélicos cantaban expontaneamente en sus asambleas mientras el Espíritu se movía. Los sacerdotes continúaban buscando publicaciones y en fuentes de internet para sus homilías mientras que los predicadores evangelistas hablaban profeticamente y desde la Palabra. Las parroquias católicas se cerraban en si mismas mientras que la rutina llevaba a la apatía mientras que los evangélicos mandaban equipos de misioneros a almas hambrientas en países extranjeros. Las parroquias se cerraban por falta de sacerdotes mientras que las iglesia evangelistas contrataban multitud de pastores asistentes. Los católicos empezaban a perder fe en los Sacramentos y en la autoridad de la Iglesia mientras los evangélicos continuaban construyendo mega iglesias que bienvenían a los nuevos convertidos- frecuentemente con salas de evangelización, entretenimiento para aquella juventud católica que se había alejado.
Quizás podemos ver otra interpretación del banquete de boda del Rey en Mateo 22. Quizás nosotros los católicos somos los invitados, bienvenidos la mesa del banquete de la Eucaristía. Allí Cristo nos ofrecía no sólo a sí mismo sino al Padre y al Espítitu Santo así como los tesoros del cielo donde grandes regalos nos aguardaban. Sin embargo nosotros lo dimos todo por descontado y permitimos que el miedo se pusiera en medio. Fuimos pero no lo festejamos. Y así las invitaciones volvieron a los caminos y senderos para encontrar invitados que las recibieran con las manos abiertas
Y no obstante aquellos que aceptaron estas nuevas invitaciones entraron por la elección del Cordero y otros alimentos optando en vez de por el banquete sólo por los postres. En efecto, nuestros hermanos y hermanas protestante no se dieron cuenta de la fuente principal de la Eucaristía así como de otros alimentos como los Sacramentos y las Tradiciones familiares. Ellos han probado frecuentemente en lugar de eso las delicias de los carismas y la dulzura de la emoción…. Y todo esto para encontrarse buscando algo más rico, con más sabor, más profundo. Muy a menudo la respuesta ha sido la de volverse al siguiente postre ignorando al Jefe de Cocina sentando en la Silla de Pedro. Afortunadamente muchos evangélicos tienen un gran amor por las escrituras y han sido bien alimentados incluso cuando sus interpretaciones han sido a veces subjetivas.
Cristo ama a toda su Esposa y nunca abandonará a aquellos a los que Él ha llamado. Especialmente no abandonará la piedra clave , la cual plantó firmemente y llamó: Pedro – La Piedra. Y así ha habido una renovación silencionsa en la Iglesia Católica- un nuevo enamoramiento de sus enseñanzas, verdad y Sacramentos de la Fe Católica ( katholicis: “universal”). Se está preparando para recibir a su hermana prostestante. Vendrán con su pasión, energía y regalos; amor de la Palabra, profetas, evangelistas, predicadores y curadores. Y serán recibidos por los contemplativos, profesores, pequeñas almas no contruídas sobre arena, sino sobre la Piedra, la cual no podrá ser vencida por las puertas del infierno. Beberemos de un caliz, el caliz del Único por el cual moriríamos felizmente y el cual murió por nosotros: Jesús el Nazareno, El Mesías, El Rey de Reyes y El Señor de Señores.
¿Cuándo? No tenemos respuesta. Pero estamos seguros que la Esposa pasará por el fuego y lo hablamos así en el Segundo Pétalo. Así que de nuevo gritamos con todo nuestro corazón el mensaje del Primer Pétalo “Prepararos” . Pronto estas cosas sucederán.
Mark Mallett